¿Por qué hablar de como se formo la Biblia y no de como se formo el Pueblo?
Es muy sencillo, la Sagrada Escritura se fue formando con el Pueblo. En un principio todo era tradición oral en el pueblo, y lo que se vivía se contaba de Padres a Hijos. Sin embargo, el Pueblo ante los diferentes acontecimientos se vio en la necesidad de comenzar a dejar por escrito aquellos hechos. Además, cuando fueron exiliados aprendieron a escribir y para dar respuesta a los padecimientos del Exilio quisieron recordar lo vivido antes, para reparar el daño al Pueblo y pedir perdón a Dios, y salir de la calamidad.
i.
La
“Biblia Oral”
La Biblia no se fue escribiendo a medida que iban sucediendo
los relatos, como se hubiese un escritor presenciando todo además que sería
ilógico pensar que alguien estuvo en el momento de la creación escribiendo la
obra de Dios. No obstante, ¿Cómo se formó y se escribió si nadie fue testigo de
lo que hoy está escrito? La cultura israelí y judía, aunque no careció de
elementos escritos, fue esencialmente una cultura oral, pero en la cual la
memoria tiene tanta importancia, que se
puede hablar de una “literatura oral”. Toda esta literatura existe antes de escribirse
los libros de la Biblia (Galindo, 2012, pp. 86-87). Por tal razón, Moisés no
puede ser el autor del pentateuco.
El pueblo contaba a sus hijos los relatos e historias
importantes a sus hijos, y éstos a los suyos, de tal manera que no se perdiera
la tradición, aunque, a medida que fue pasando el tiempo fueron teniendo
algunas variantes. Un ejemplo de ello, lo podemos ver hoy en los mismos judíos,
que aun con la existencia del libro y otros medios electrónico exigen saber la
Torá para contarla en la Pascua judía a sus hijos anualmente. Otro ejemplo más
cercano, lo tenemos con nuestras abuelas que cuentan historias de espantos y
fantasmas de las fincas que se han ido trasmitiendo de generación a generación,
y que a medida que pasa el tiempo va cambiando de estilo.
Más adelante, con el auge del Reino de Israel se comienzan a
poner por escrito estos relatos, por una multiplicidad de escritores que se
dividieron en cuatro tradiciones respecto a la época en que se iban redactando
los textos, que fue desde la monarquía de Israel y la época del Exilio. Estas
cuatro tradiciones son: Yavista, Elohista, Deuteronomio y Sacerdotal.
ii.
Origen
de los libros de la Biblia
Los libros de la Biblia no se escribieron al mismo tiempo y
en el mismo orden. Se pueden distinguir tres momentos de la Historia de Israel en
el que fueron redactados los libros de la Biblia:
a. Desde
Moisés hasta David:
Este “es un periodo pre-literario en
que los proverbios y leyendas se grababan en la memoria y se trasmitían de
generación en generación.” (Galindo, 2012, p. 94).
Sin embrago, en años anteriores a
David ya existían algunos escritos de otras culturas, y algunos otros en Israel
que se encuentran citados en algunos libros de la Biblia. (Galindo, 2012)
Con el rey David comienza un
periodo literario que se extiende hasta Salomón, en el cual se recolecto una
gran cantidad de tradiciones orales que dio como resultado la Obra Yavista, que
se encuentra dispersa por el pentateuco, es decir, los cinco primeros libros de
la Biblia. (Galindo, 2012) Por ejemplo, el segundo relato de la creación (Gn.
2, 4b -25) es de origen Yavista, fue escrito en esta época, fruto de las
tradiciones orales.
b. Desde
Salomón hasta el Exilio
Después de la muerte de Salomón,
debido a la fama que tenía por su sabiduría, su corte decide recolectar sus
dichos, y a partir de ellos se comenzó a redactar Los Proverbios.
También, después de la muerte de Salomón,
se divide el Reino que había unificado el Rey David. El pueblo es exiliado y a
partir de esta experiencia, el pueblo quiere reinterpretar el pasado y saber cuál
fue la causa de su situación actual, por tal razón, surge el escrito Elohista,
que tiene como centro la alianza de Abraham y la Alianza del Sinaí, obviamente
estos escritos encontrados en la Biblia son de esta tradición. En el exilio, el
pueblo de Israel aprende a escribir. (Galindo, 2012).
También en esta época comienzan a
surgir los escritos proféticos. “Destruido el renio del norte por los asirios,
se reanuda la actividad literaria, cuyo centro son los círculos proféticos. Aquí
se destacan los libros de Jeremías, Sofonías, Habacuc y Nahúm.” (Galindo, 2012).
c. La
época siguiente al Exilio
Llegados del exilio el pueblo de
Israel encuentra parte de la obra realizada en la época de la monarquía. A
partir de allí “la tarea principal del regreso del exilio fue la reconstrucción
de Jerusalén y su templo. También coleccionar todo aquello que había quedado de
la época de los reyes.” (Galindo, 2012, p. 100).
En esta época es cuando se termina
de escribir el documento sacerdotal, del cual proviene el primer capítulo del
génesis, y se concluye la composición del pentateuco. En los años siguientes al
exilio surgen algunos profetas como Ageo, Zacarías y el tercer Isaías. Nacen también en esta época las obras que
contienen el espíritu de la sabiduría, que forman parte de la liturgia del
templo. Entre estas obras cabe destacar el Libro de Job y el libro de Jonás.
También de esta proviene la colección de cantos de amor reunidos en el Cantar
de los cantares. Los salmos, en esta época, adquieren su forma definitiva. Al
libro de los proverbios se añadieron nuevas colecciones. Surgen los libros de
Crónicas, Esdras y Nehemías. (Galindo, 2012)
Además, con el regreso del exilio,
se patento la tradición sacerdotal autora del primer relato de la creación con
otros escritos, que tenían como objetivo ordenar las cosas y hacer las
prescripciones jurídicas.
a. Últimos
escritos del AT.
Entre los últimos escritos del AT,
podemos encontrar el libro de Joel, Daniel. También como el pueblo se vio
sometido por los griegos surgieron unos escritos que no se preocuparon por
recuperar el prestigio de Israel, sino por reflexiones. Entre estos escritos están
Eclesiástico, Eclesiastés, Sabiduría, Tobías. Por otro lado los que combatieron
por la libertad y defensa de Israel, “Anuncian su programa en los libros de
Judit y Ester, y manifiestan sus éxitos en el libro de los Macabeos.” (Galindo,
2012)
Referencias
Galindo, Florencio (2012).
Historiografía Bíblica e Historia de Israel. Bogotá D.C.: Universidad Santo
Tomás






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